Adán y Eva de Lorenzo Ghiberti Comprar impresiones de arte
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por
Tom Gurney BSc (Hons) es un experto en historia del arte con más de 20 años de experiencia.
Publicado el 9 de julio de 2026 / Actualizado el 9 de julio de 2026
Correo electrónico: tomgurney1@gmail.com / Teléfono: +44 7429 011000

El panel de Adán y Eva abre la Puerta del Paraíso de Lorenzo Ghiberti con una narración de origen, caída y expulsión. En un solo campo cuadrado, Ghiberti reúne varios momentos del Génesis: la creación de Adán, la creación de Eva, la tentación, el pecado y la salida del Edén. El resultado no es una escena única, sino una narración continua organizada mediante paisaje, escala y profundidad de relieve.[1][2][3]

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Contenido

El primer panel de la Puerta

El panel pertenece a la Puerta del Paraíso, realizada entre 1425 y 1452 para el Baptisterio de San Juan de Florencia. La secuencia empieza con la Creación y avanza después por Caín y Abel, Noé, Abraham, Isaac, José, Moisés, Josué, David y Salomón. Colocar Adán y Eva al inicio da al conjunto un punto de partida cósmico y moral.

Como los otros paneles de la Puerta del Paraíso, no se limita a ilustrar una línea de texto. Ghiberti usa un paisaje continuo para distribuir episodios separados. La mirada debe moverse por la superficie, reconociendo figuras repetidas y cambios de escala que indican tiempo y distancia.

Creación de Adán

La creación de Adán establece el comienzo de la narración. Dios se inclina hacia el primer hombre y le da vida. La escena exige una relación directa entre creador y criatura, y Ghiberti la organiza para que el cuerpo humano pueda leerse con claridad dentro del paisaje.

La figura de Adán muestra el interés de Ghiberti por el cuerpo desnudo y por modelos clásicos, pero no como cita aislada. El desnudo forma parte de una narración teológica: el cuerpo aparece antes del pecado, antes de la vergüenza y antes de la expulsión.

Creación de Eva

La creación de Eva introduce un segundo momento fundamental. Eva surge de Adán dormido, mientras Dios dirige la acción. Ghiberti debe diferenciar este episodio de la creación inicial sin romper la unidad del campo.

El relieve permite esa distinción. Las figuras pueden ocupar otra zona del panel y otra profundidad, de modo que el espectador entiende que se trata de un momento distinto dentro del mismo origen humano. El paisaje funciona como escenario continuo y como separador temporal.

Tentación y caída

La tentación se concentra en torno al árbol y a la serpiente. Aquí la narración cambia de creación a elección. La escena no necesita la fuerza física de una batalla; depende de gesto, cercanía y atención compartida.

Ghiberti aprovecha la pequeña escala de algunas figuras para hacer que el espectador mire con cuidado. La caída no domina todo el panel por tamaño, pero su lugar dentro de la secuencia determina lo que sigue. El pecado transforma el espacio del jardín en un lugar que ya no puede retener a sus habitantes.

Expulsión del Edén

La expulsión de Adán y Eva cierra la narración dentro del panel. Los cuerpos que antes pertenecían al jardín se desplazan hacia fuera. La escena introduce movimiento, pérdida y transición.

Este final es importante para la puerta completa. El primer panel no se queda en la creación perfecta; termina con una historia humana marcada por error y exilio. Las narraciones posteriores de la Puerta del Paraíso continúan desde esa condición caída, no desde un mundo intacto.

Profundidad de relieve y distancia

El panel muestra cómo Ghiberti usa la profundidad del relieve para ordenar tiempo y espacio. Las figuras más importantes pueden proyectarse con mayor fuerza, mientras episodios más lejanos o secundarios se resuelven con menor relieve. El bronce dorado se convierte así en un campo donde la distancia visual también puede sugerir distancia narrativa.

Este principio coincide con la reflexión de Ghiberti en los Commentarii sobre el relieve bajo y la apariencia de distancia. Pero la técnica no es sólo un efecto óptico. Ayuda a que varios episodios convivan sin confundirse, permitiendo que un único panel funcione como ciclo.[4]

Cómo leer el panel

Una buena lectura empieza por no buscar una sola acción central. Conviene seguir las escenas en secuencia: creación de Adán, creación de Eva, tentación, caída y expulsión. Después puede observarse cómo el paisaje mantiene unidas esas acciones.

El panel también prepara al espectador para toda la Puerta del Paraíso. Enseña cómo Ghiberti contará historias largas: no mediante viñetas separadas, sino mediante repeticiones de personajes, cambios de escala, relieve graduado y espacios continuos. Adán y Eva son por tanto comienzo temático y comienzo visual del conjunto.

Debate

Ghiberti invita a mirar despacio: relieve, dorado, narración, práctica de taller y conservación pueden cambiar la lectura de una obra.

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Referencias

  1. Opera del Duomo, Puerta del Paraíso
  2. Metropolitan Museum of Art, The Gates of Paradise
  3. Metropolitan Museum of Art, galería de objetos de la exposición
  4. Lorenzo Ghiberti, I Commentarii, ed. Julius von Schlosser (Berlín, 1912), pp. impresas 48–50.